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Sobre Imaginarios Sociales


El oxígeno no “existía” antes del siglo XIX. No se trata de que materialmente existiera o no –¡es el principio de la vida sobre la tierra!–, lo que se quiere señalar es que no era conocido tal. Aquello a lo que se daba las funciones atribuidas al oxígeno, fue una realidad que ahora ya no es. Si bien este no es un razonamiento natural, intenta hacer pensar la realidad como producto de un proceso social.

Sea como sea, intentamos -a menudo afirmamos- conocer -a pesar de las limitaciones- algo paradójicamente concreto, difuso, cambiante: la realidad. ¿Qué es lo que permite ver, percibir, entender -o no- ciertas cosas? Probablemente nuestra cultura, nuestros aprendizajes. Esto va más allá de los simples sentidos y tiene que ver con un intrincado complejo de relaciones sociales y experiencias de vida.

Sabemos que hay un mundo fuera de lo social, pero a ese mundo no tenemos acceso si no es a través de lo social mismo. ¿Hay forma de concebir un mundo y un universo con unos ojos, unos sentidos, una mente que no estén determinados socialmente? No obstante, intentamos hacerlo, pues creemos que existe algo llamado objetividad, y a esta creencia se aferran unos más que otros, unos con menos pruebas que otros.
Es así como nos arrolla irremediablemente un tren en donde los vagones del conocimiento desfilan una y otra vez. El anhelo de conocer por conocer no necesita ser práctico, útil, esencial o hacer más feliz a la gente.

Si bien las condiciones materiales de algunas personas en el mundo han mejorado indiscutiblemente, no es proporcional el avance en otros ámbitos humanos. Por ejemplo, la forma en que se trata al que rompe las reglas sociales –a pesar de los diferentes matices- es básicamente la misma: exclusión, reclusión, muerte.
¿Sabemos cómo se ha gestionado este y otros asuntos en otros lugares, en otros tiempos, en otras culturas? ¿Somos siquiera capaces de imaginar nuestra realidad de otra manera?

A veces si, a veces no. “Lo normal” es reproducir una forma social, quizá como única y necesaria, pero sin la conciencia de que esto, sin duda, habla de opciones sociales e individuales que, finalmente, deciden también lo que somos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has preguntado q pasaría si un ser humano careciera de los 5 sentidos???? en ese caso, cual sería su realidad y cual su imaginario????

Francesca dijo...

¿Podemos concebir una percepción del mundo que no esté mediada por los sentidos?
En todo caso, hay todo un mundo de percepciones distintas -y necesidades- cuando eres no vidente, o sordo, o estás limitado de alguna manera. Y creo que está muy bien hacerse la pregunta.